Historia de Talayuela

Sobre los orígenes

El monarca castellano Alfonso VIII fundó la ciudad de Plasencia en el año 1186. Con esta fundación pretendía una presencia continuada en estas tierras de su reino que estaban amenazadas constantemente por musulmanes, portugueses y leoneses. Además, el rey quería repoblar este territorio, frontera de su reino, que pertenecía a Ávila y cuyo concejo tenía serias dificultades para defenderle y repoblarle.

 

El 8 de marzo de 1189 Alfonso VIII da privilegio fundacional a Plasencia y le concede el Alfoz cuyos límites por esta parte son: “…En todas las partes que se hallan allende del Tiétar, posean los términos junto al Tajo, según se le cruza por el valle de Alarza que hay en el Tajo, yendo derecho a la Cabeza-Mayor de la Pedernalosa. Y de la Pedernalosa en dirección a Piedrahita…”  Así, pues, la parte sur del Campo Arañuelo, donde se encuentra situado Talayuela, son tierras que ya, en estas fechas, comienza a pertenecer al Alfoz placentino.

Como señala la profesora Gloria Lora la repoblación, en esta parte del Campo Arañuelo, fue muy lenta y, en ocasiones, experimentó incursiones de los musulmanes.

 

Atendiendo al origen del nombre de Talayuela este proviene de Atalayuela, diminutivo de Atalaya, palabra castellana de origen árabe que significa “torre de vigilancia”. Por el origen del nombre Atalayuela hace referencia una pequeña torre de vigilancia sobre estos campos. Alrededor de estas torres se construían las viviendas que después se convertían en aldeas.

 

La población que diera origen a Talayuela seguiría un proceso muy lento, alrededor de la Atalayuela, y seguramente por los pastores serranos de Ávila que aprovechaban estos campos para invernar con sus ganados.

 

El nacimiento de Talayuela sigue el mismo patrón que el de Majadas: lugar donde se recogían de noche el ganado y los pastores. Torralba de Oropesa, torre blanca destinada a la vigilancia y la protección de las personas. 

 

Estos campos siempre fueron muy codiciados por los pastores, la poderosa Mesta… y por la madera de sus pinares para la construcción de la Catedral de Plasencia, el Ayuntamiento y la Cárcel de esta ciudad, el puente de Almaraz, el monasterio de Yuste…

 

El nacimiento de Talayuela como núcleo de población no lo hicieron los Señoríos que tiene alrededor: Almaraz, Belvis, Valverde, Jarandilla.  Talayuela fue tierra de realengo, pertenecía al Rey, y su población fue producida por los ganaderos y los concejos. Los campos que rodean Talayuela siempre fueron muy apetecibles para el ganado que bajaba a invernar por aquí. “Pastores que bajaban todos los años por San Miguel para no perderse la otoñada, se acercaban lentos, se les oía venir en una marabunta de balidos y polvaredas. Abrían el camino los cencerros de los carneros. Recuas, pastores, ladridos de los careas, tintineos de las esquilas, silbidos, zagales y zagalas. Canciones, Esta campiña resucitaba anualmente con su vendida, mientras la sierra de ahí enfrente se quedaba triste y oscura”, como escribió Majada Neila”. 

 

Ateniéndonos a datos históricos sobre Talayuela tenemos, en primer lugar, las palabras de Fray Alonso Fernández que aparecen en Historia y Anales del Obispado y la Ciudad de Plasencia: “…el rey castellano Alfonso X mando poblar la comarca del Arañuelo con cuarenta aldeas, entre ellas La Atalayuela…”. Estas palabras nos llevan al siglo XIII pues Alfonso X vivió entre los años 1221 y 1284.

 

En Las Ordenanzas de la Ciudad de Plasencia existe un escrito de los Reyes Católicos en el que se dice “…mandamos y ordenamos que se den raya de fuego a los pinares de los concejos siguientes… La Atalayuela el pinar del Hornillo…La Atalayuela el pinar del Moreno…”.

 

En el año 1254, el Cabildo e la Catedral de Plasencia hace una relación de iglesias que habían de contribuir con la aportación del diezmo y, del Campo Arañuelo, no aparece ninguna en ese listado.  

 

En el año 1519 la Ciudad de Plasencia concede a Talayuela la Dehesa Boyal.

 

En el archivo municipal de Plasencia existe una carta fechada en 1522 de Don Carlos (V) y de Doña Juana (su madre) en la que piden a Plasencia y su tierra 2.500 ducados destinados a los gastos de la guerra para recuperar Fuenterrabía que había sido ocupada por los franceses. En este documento aparecen los nombres de los vecinos de Talayuela que debían hacer su aportación económica. Talayuela contaba con sesenta vecinos.

 

Según inscripción en la torre de la iglesia de San Martin se nos dice que “…se pusieron estas campanas en el año de 1570…” y la población era de 113 vecinos.

 

Talayuela avanza en la historia de estos siglos con lentitud que provienen de la dificultad que tienen estos campos que se dedican fundamentalmente a ser pasto para el ganado lanar y a unos pocos cereales de invierno.

 

La escasez de dinero en las arcas reales provoca que el 15 de mayo de 1630, el Rey Felipe IV, mediante Real Cédula, ordena que se vendan lugares de realengo para poder soportar los gastos de la guerra. El Concejo de la Mata aprovecha para pagar e independizarse de la jurisdicción de Plasencia. En lo que afecta a Talayuela vende los lugares de Cabezuela, Losar, Robledillo, Majadas, Talayuela y Toril a Juan Bautista Serra, Marques de Villalegre. La ciudad de Plasencia protesta por esta venta y pide al rey comprar ella estos lugares. El rey accede a esta petición y la ciudad compra el rey estos lugares “…y hechos villa de por sí y sobre sí como queda dicho, en conformidad de la Cedula de Factoría de venta de vasallos…”. Desde ahora en adelante al lugar de La Atalayuela se le llamará villa de Talayuela. Además, por este mismo acto de venta del Rey, quedará configurado el término municipal de Talayuela.

 

En la ley del Periodo Liberal, del año 1837 genera la abolición de los señoríos, Talayuela se independiza de Plasencia y se integra en las nuevas estructuras del Estado.

 

A partir del año 1930 Talayuela comienza su despegue poblacional. Mientras que en otros lugares se iba asentando una lenta emigración aquí se va fijando población, por lo tanto, capital humano para transformar la tierra de un extenso municipio, pasando ya ampliamente los 1.000 habitantes.

 

En el año 1939 se crea el Instituto Nacional de Colonización que será absorbido por el IRYDA, que se encargará de la redistribución de las tierras y como un medio para mejorar las condiciones de la agricultura y los agricultores. Así, pues, por medio del IRYDA comenzarán a aparecer pueblos blancos en el extenso territorio municipal de Talayuela - Rosalejo, Barquilla de Pinares, Pueblonuevo de Miramontes, Santa María de las Lomas y Tiétar- que se verán rodeados de canales, acequia, regueros, agua de Rosarito que hacía verdear los campos. Esto genera un movimiento migratorio de personas que llegan por distintos motivos a estos pueblos. Colonos que transforman el campo que pasa de los cereales de invierno -trigo, cebada, centeno…- a cultivar cereales de verano: maíz, sorgo, …, y otros productos como el pimiento y extensas zonas dedicadas al cultivo del algodón. Más de 15.000 hectáreas de secano ubicadas en las vegas del río Tiétar fueron transformadas en cultivos de regadío, fundamentalmente de tabaco. Estos pueblos se irán independizando de Talayuela en años sucesivos pues, la mucha mano de obra necesaria para los cultivos, irá fijando la población.

 

El algodón era un producto fuertemente controlado por el Gobierno por medio de ayudas y subvenciones. En 1940 se crea la Compañía Española Productora de Algodón Nacional Sociedad Anónima – CEPANSA- cuyo objetivo era incentivar el cultivo del algodón, pero en el año 1945 el gobierno liberalizo el sector y las concesiones, comienza a entrar algodón de otros países, y se inicia una disminución en el cultivo que llegara hasta finales de los años 1960.

 

El tabaco. Esa planta traída de América y de la que Rodrigo de Jerez, compañero de viajes de Colon, dice que había visto a los indios que: “Tomaban el aliento y humo para si una y dos y tres veces y más veces hasta que quedaban sin sentido gran espacio o adormidos de un grande y muy pesado sueño (…) E aquel instrumento con que toman el humo llaman los indios tabaco (…) Pero esta yerba tenían los indios por cosa muy preciada y la criaban en haciendas y heredamiento de sus amos” porque dicen que cuando dejan de trabajar y toman el tabaco, se les quita el cansancio”.

 

El cultivo de tabaco comenzó en pequeñas extensiones de terreno. En el año 1931 había ya más de 5.000 hectáreas en España y se crean los dos centros de fermentación, uno en Málaga y otro en Navalmoral de la Mata. El cultivo fue creciendo paulatinamente y en el año 1962 existe ya una superficie cultivada de 21.000 hectáreas.

En Talayuela, en esta época se cultivó fundamentalmente el tabaco negro Burley Los campos se comenzaron a llenar de plantas altas con hojas verdes que esparcían su famoso olor por doquier. Su peculiar manera de cultivar y deshojar posteriormente fue necesaria mucha mano de obra que aumentaba la población en Talayuela generando empleo y riqueza. Se comenzaron a construir secaderos de tabaco que, aun hoy, se alzan frágiles, pero aguantando al viento y a la intemperie. Arquitectura contemporánea de ladrillos airosos que dejaban pasar el aire y el frio que seca la planta de tabaco para deshojarla después. Secaderos, verdadera arquitectura contemporánea que necesita ser protegida por ser construcciones que dan identidad a un paisaje.

 

El Real Decreto 2035/1983, de 28 de julio sobre producción, consumo y financiación del tabaco en rama que, entre otras medidas, el calendario para reconvertir parte del cultivo del tabaco Burley en Virginia en las zonas tabaqueras en que sea posible… En la campaña 1983-84 se comenzará la reconversión del tabaco Burley a Virginia, dedicando a esta finalidad el 80 por 100 del posible aumento de producción de tabaco Virginia…”.

 

Así, pues, otra forma nueva de cultivo, de enseres y secaderos para esta nueva marca de tabaco aparece en los campos de Talayuela. De los semilleros tradicionales se pasa al sistema de bandejas flotantes, de cortar la planta se pasa a repelar la hoja según vaya amarilleando, de los secaderos airosos de ladrillos se pasa a los rectangulares de metal que secan el tabaco con electricidad…CETARSA se convierte en la empresa para asesoramiento de los cultivadores que redunde en la calidad y aumente la credibilidad del nuevo cultivo. Tiene un objetivo: la adquisición, fermentación, procesado, batido, acondicionamiento y comercialización en los mercados nacional e internacional del tabaco en rama. Dicha empresa dispone de fábrica en Coria, Jarandilla de la Vera y Talayuela. En toda Extremadura se produce mas del 98% del tabaco que se cultiva en España, con una producción anual próxima a las 29.000 toneladas. Extremadura es la región de Europa que produce más Tabaco y Talayuela el lugar de Extremadura que más tabaco se cultiva. También existen otros importantes cultivos como son el espárrago, el girasol, el maíz y el pimiento.  

 

La población de Talayuela va experimentando un aumento en la medida en que el cultivo de tabaco se va extendiendo en los campos, se requiere mucha mano de obra y, por este motivo, va aumentando la población. En el año 2.006 viven en Talayuela 10. 432 habitantes censados. Posteriormente ya serán años fluctuantes en el número de habitantes pues se van segregando los distintos pueblos de colonización. En el año 2023 existe una población de 7.273 con una fuerte presencia de familias de origen marroquí y, en menor medida, personas originarias de Latinoamérica, Europa del este y África.

En la actualidad Talayuela esta experimentado una fuerte crisis en el sector tabaquero por diferentes motivos. En el año 2024 cuenta con una población de 7.304.

 

Monumentos principales:

1.- Parroquia: Titular: San Martín.

De la Hermosa Fábrica renacentista, terminada de construir en 1 580, durante el pontificado de fr. Martín de Córdoba, por el Maestro Cantero Luís Sánchez, quedan actualmente las dos portadas renacentistas y las ménsulas platerescas donde descansan los arcos de la bóveda.

 

El Retablo Mayor, Barroco, del último periodo, cuenta con un solo cuerpo y coronamiento, que corona una hornacina con un crucificado toscamente labrado. También son muy toscas las tallas de San Sebastián, San Antonio y el Titular, S. Martín.

2.- Ayuntamiento:

 

Autor: Antonio Luis Galán