La joven escritora talayuelana explica que su ópera primera narra la historia de Daniela y Lucas, sus protagonistas.
«El libro cuenta cómo es su relación, los planes que hacen tanto ellos solos como con sus amigos… y como toda buena historia, tiene un antagonista: Diana, que es la villana de esta novela. Diana va a intentar impedir que sean felices cueste lo que cueste», con un estilo narrativo, pero que a menudo intenta que sus personajes se comuniquen con el lector.
Si bien esta es su ópera prima, ya tiene algo más en mente, puesto que ya está en proceso de escribir una segunda novela, que, avanza, «no está relacionada con la primera, pero creo que va a tener una mayor acogida entre mis lectores. Es un romance oscuro que tiene que ver con la mafia».
A Esther Ramos sólo la contemplan 20 años, una edad bastante temprana en el mundo de la literatura. De hecho, la cuestionamos acerca de ello, dado que la juventud de hoy día no tiene como objetivo la aspiración de escribir libros.
«Yo era la típica chica a la que no le gustaba leer libros cuando los mandaban en el instituto, pero hubo uno que me llamó la atención. 'Donde los árboles cantan' fue el primer libro que disfruté leer. Me pasó lo mismo con 'La edad de la ira', pero, aun así, no leía nada que no tuviera que leer en el instituto. Años después, me apareció en TikTok una historia que me gustó muchísimo, 'Subastada al mejor postor', y cuando la terminé (que fueron menos de dos días) busqué más historias que me enganchasen desde el primer momento. No paré de leer, cada historia me absorbía y disfrutaba como una niña pequeña con un juguete».
«Desde siempre me he imaginado escenarios en mi cabeza con distintos personajes y distintas tramas, pero nunca lo asocié a escribir nada; aunque en un trabajo de clase, tuve que inventarme una historia y usar algunas palabras que nos pedían y lo disfruté muchísimo. Me pusieron un 8 en esa historia. Ahí noté que me gustaba, pero no creí que tuviera nivel para escribir. Después de leer muchísimas historias me pregunté: ¿Por qué no intentarlo?. Mi madre siempre me dijo que si quería algo tenía que pelear para conseguirlo, y eso hice: me esforcé hasta que escribí mi primera novela», añade.
Por último, Esther Ramos nos hace llegar un consejo para que los jóvenes de su generación se animen a leer e, incluso, a intentar escribir sus ideas. «Que lo prueben. Que prueben historias distintas, personajes distintos, libros distintos, como hice yo. Y si aun así no les convence, que prueben a escribir sus historias, puede que eso sí les guste más. Nunca es tarde para empezar y, como digo siempre, una persona que no lee solo vive una vida, pero las que leemos vivimos miles de vidas, miles de historias y sentimos miles de sentimientos con cada una de ellas».